La altura significativa de las olas es el número que cita tu pronóstico marino cuando dice que el mar será de tres pies, y leerlo como un máximo es una de las formas más habituales en que los navegantes se llevan una sorpresa. Es la altura media del tercio más alto de las olas, medida de seno a cresta.
Los meteorólogos usan esa definición porque coincide con lo que una persona en cubierta llamaría la altura de las olas. La superficie del mar es irregular, y el ojo de un observador salta de forma natural las olas pequeñas y reporta las que importan. La estadística se construyó para reproducir ese juicio, no para describir el promedio de cada rizo.
La consecuencia práctica es que aproximadamente una ola de cada siete será más alta que la cifra del pronóstico, unas quince de cada cien, y las olas más grandes de un período dado alcanzan habitualmente entre una vez y media y dos veces la altura significativa. Un pronóstico de cuatro pies puede plantarte una cara de seis u ocho pies en el peor momento, y por eso una bocana, el cruce de una barra o un mar de través merecen margen, no una decisión tomada justo en tu límite.
La altura por sí sola sigue sin decidir si un día es cómodo. Un mar corto y empinado de altura modesta castiga más a un barco que un mar de fondo más alto y más lento, así que empareja la cifra con el período de las olas antes de comprometerte. Nuestra guía sobre cómo leer juntos la altura y el período de las olas muestra cómo se combinan los dos.
SeaLegs AI convierte ambos números, más el viento y tu embarcación, en una recomendación sencilla para la ventana que estás planeando.